Servicio de limpieza y mantenimiento de piscinas

Contratar un servicio de limpieza y mantenimiento de piscinas es una forma sencilla y eficaz de poder disfrutar de manera segura de un baño en cualquier momento. Una piscina privada o pública necesita unos trabajos diarios y semanales de control de niveles y de comprobación de las instalaciones A ellos se suman otros trabajos de mayor profundidad que hay que realizar cuando empieza y acaba la temporada de baño. 

Qué incluye el servicio de limpieza y mantenimiento de piscinas

Un servicio de limpieza y de mantenimiento de piscinas se adapta a las características de cada caso. En una piscina particular, de uso privado, las tareas de limpieza y las revisiones se hacen más rápido, pero son similares a las de una piscina más grande. 

Los servicios realizados por especialistas comienzan por revisar toda la zona de la piscina. El vaso para comprobar si hay alguna fuga o grieta por la que se va el agua. Comprobar el buen estado de las paredes que en el caso de las piscinas de gresite hay que observar que no falte ninguna pieza. 

Después se revisa la depuradora y se comprueba el buen estado de los filtros, bombas, tuberías

En el caso de que la piscina se vacíe es el momento de hacer una limpieza en profundidad de fondo y paredes. Para ello se emplean productos especiales y, por supuesto, nunca jabón. 

Con la piscina llena, otra de las fases obligatorias es regular el pH, que es un factor esencial en la piscina porque indica el grado de acidez del agua. Los valores por debajo de 7 acidez y los que están por encima de 8 alcalinidad. Los valores adecuados para un baño seguro deben estar entre 7.2 y 7.6. 

También hay que controlar el nivel de cloro y/o sal y en caso de que el agua no esté cristalina o haya algas incorporar algicidas o llevar a cabo los tratamientos especiales. 

Revisión de las instalaciones externas

Un servicio de limpieza y mantenimiento de piscinas también se ocupa de comprobar el estado de los bordes de la piscina, las escaleras, los accesos, duchas y llevar a cabo cualquier reparación que sea necesaria. 

También se verifican las vallas perimetrales, flotadores y equipos de salvamento para que una vez iniciada la temporada de baño la seguridad esté garantizada.