4 pasos para tener una piscina en perfectas condiciones

Tener una piscina en perfectas condiciones no es tan complicado como puede parecer. Sin embargo, sí que requiere una serie de conocimientos y pasos para garantizar la salubridad y seguridad. Cuatro de los puntos clave en los que hay que centrarse son:

  1. Revisión de las instalaciones
  2. Elementos de protección
  3. La bomba de depuración
  4. El estado del agua

Piscina en perfectas condiciones, tú mismo o profesionales

Si tienes una piscina particular, encargarte tú mismo del acondicionamiento es una opción. Pero sé consciente de la responsabilidad que implica y del tiempo y esfuerzo que deberás emplear. 

La otra forma de disfrutar de una piscina en perfectas condiciones es encargar la puesta a punto a profesionales. Expertos en mantenimiento de piscinas que saben en qué hay que fijarse, que detectan cualquier problema y qué saben solucionarlo. Y  lo mejor, prevenir fallos. 

Instalaciones y piscina en perfectas condiciones

A menudo al pensar en el mantenimiento de una piscina pensamos solo en el estado del agua y esto es un error. Es verdad que el agua es uno de los elementos esenciales, pero no es el único.

Una piscina en perfectas condiciones necesita una revisión completa y profunda de las instalaciones. A saber: del vaso de la piscina, el pavimento de las escaleras, las escaleras de aluminio, los bordillos, los accesos y la ducha. 

Otro punto en el que hay que fijarse es en los elementos de protección. En una vivienda particular la piscina puede ser una zona de peligro si hay niños pequeños en casa. Por eso hay que asegurarse de que las vallas de protección están bien fijadas, que los cerrojos o candados están en buen estado y también considera disponer de flotadores de salvamento. Es decir, todo lo necesario para no llevarte un disgusto porque alguien cae accidentalmente al agua o un tramo de valla se cae y lastima a alguien. 

El agua de tu piscina en perfectas condiciones

Los dos últimos puntos para disfrutar de una piscina en perfectas condiciones son los relacionados con el agua. Hay que comprobar el buen estado de la bomba de depuración y de las protecciones eléctricas del equipo. Revisar que no haya nada sucio, obstruido o dañado. 

Y, por fin, llegamos al agua. Además de limpiar la superficie de hojas, insectos o cualquier suciedad, hay que controlar y regular el pH. Índice que mide el nivel de acidez del agua, que debe estar entre 7 y 7,8 para el baño. 

También hay que controlar la cloración ( aquí dependerá de si tienes una piscina de cloro o de sal) y si no la has usado en mucho tiempo puede ser necesario utilizar antialgas, floculantes o fungicidas

Como ves, todo un mundo de tratamientos especializados, para tener una piscina en perfectas condiciones.