En qué ayuda limpiar el filtro de la piscina

Cualquiera que tenga el privilegio de tener una piscina privada sabe de la importancia que tiene limpiar el filtro de la piscina. Es una de las piezas clave para tener un agua cristalina, un agua saludable para darse un baño. 

La limpieza de una piscina lo es todo y el filtro, junto con la bomba son partes esenciales de la depuradora, que es la encargada de mantener en perfecto estado el agua.  

Suciedad en el filtro, un problema habitual

Los problemas del agua turbia en la piscina, ya sea después de una amplia temporada de baño o después de los meses de hibernación es una situación bastante habitual. Esto quiere decir que no hay que alarmarse en exceso, pero tampoco hay que dejarlo estar. En muchos casos la solución llega al limpiar el filtro de la piscina. 

Hay que recordar que en el filtro es donde se realiza la limpieza física del agua. El filtro consta de una cama de arena de silex o de vidrio por el que pasa el agua y de este modo es como se hace la limpieza. 

Al realizar este proceso de limpieza de manera continua la suciedad se va acumulando y es necesario hacer una limpieza de la arena o el vidrio. ¿Cómo vamos a saber que ha llegado el momento de limpiar? Pues porque observamos que el agua se vuelve turbia o porque el manómetro se aproxima a una zona de peligro, roja

Cómo limpiar el filtro de la piscina

Cuando los indicadores nos señalan que ha llegado el momento de realizar una limpieza se debe parar la depuradora y con la bomba parada se abren las llaves del sumidero y del skimmer y se cierra la del limpiafondos. La válvula selectora se coloca en la posición de lavado y hay que prestar mucha atención y tener la llave del desagüe abierta.  

El siguiente paso es poner en marcha de nuevo la bomba durante unos dos minutos. En estos momentos el agua está entrando al filtro por la parte inferior y subiendo a través del lecho filtrante para salir por la parte superior directamente al desagüe.

La parte superior del filtro tiene un visor por el que se ve pasar el agua, que al inicio del proceso de limpieza estará turbia y, poco a poco, se irá volviendo transparente. Cuando llegue ese momento es cuando hay que dar por finalizado el proceso de lavado. 

Una vez realizado esto, toda la suciedad habrá quedado atrapada en la arena o el vidrio. Entonces llega el momento de hacer un enjuague para dejarlo todo listo. 

El proceso de enjuague es más corto, en unos 15 segundos todo queda en perfecto estado para mantener de nuevo el agua de la piscina en óptimas condiciones.